Boletin no. 2328
Cuando el tiempo tiene nombre: el legado vivo de la paleontología en Chiapas
Hay trayectorias que no solo se miden en años, sino en capas de historia.
En el marco del Día del Biólogo y el Día Mundial de la Educación Ambiental, la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural rindió un homenaje profundamente emotivo al Dr. Manuel Javier Avendaño Gil, pionero y formador de generaciones, reconocido como Guardián Ambiental de los Fósiles de Chiapas.
La paleontología en Chiapas nació en 1940 con el profesor Eliseo Palacios Aguilera y quedó en pausa tras su fallecimiento. Cuatro décadas después, en 1982, el Dr. Avendaño retomó ese hilo del tiempo desde el entonces Instituto de Historia Natural, impulsando investigaciones, exposiciones y, sobre todo, una visión: que Chiapas conociera su pasado para cuidar su presente.
Gracias a su impulso, en 2002 abrió sus puertas el Museo de Paleontología Eliseo Palacios Aguilera, un espacio que hoy conecta a niñas, niños y familias con millones de años de historia natural.
Rodeado de familiares, amistades, historiadores y paleontólogos, la titular de la SEMAHN, Malena Torres Abarca, expresó en su mensaje un reconocimiento que sintetizó el sentir del evento:
“Honrar a quienes han dedicado su vida a estudiar el pasado es también un acto de conciencia ambiental; porque solo entendiendo de dónde venimos, podemos proteger lo que hoy somos.”
Con más de 40 años de trayectoria, maestro de todas y todos los paleontólogos del estado, e inspiración de nuevas generaciones —que incluso le han dedicado especies fósiles con 90 millones de años de antigüedad—, su huella queda hoy inscrita también en el nombre de la Colección Científica Paleontológica de la SEMAHN, que llevará orgullosamente su nombre.
Este homenaje no solo reconoce a una persona.
Reconoce una vida dedicada a revelar la memoria profunda de Chiapas y a sembrar conciencia ambiental desde los fósiles, para que el futuro tenga raíces firmes en su historia.
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